Violencia de género

seven 20 agosto 2008 0

ROSA TRISTE

Amnistía Internacional busca que su apoyo a la lucha contra la violencia del género en España, permita que se detenga este flagelo que ha causado y sigue causando bajas entre las mujeres, víctimas de violencia por parte de sus parejas y exparejas.

Actitud loable de Amnistía que durante muchos años, ha enarbolado la bandera contra todo tipo de violencia, pero que vamos viendo este vergonzante asunto no incumbe sólo a España sino a muchos países del mundo.  Especialmente a aquellos en que culturalmente la mujer, por el machismo imperante, es visto como un ciudadano de segunda clase, actitud en nada acorde a nuestros tiempos.

La lucha de Amnistía en España debe trasladarse a todo mundo,  y todos, no solo las mujeres involucrarse en la lucha para erradicar el feminicido mundial.  Porque aclaremos no todos los hombres son abusadores y para nuestra tranquilidad, muchos ni comparten ni apoyan esta forma de discriminación,  que cuesta la felicidad y la vida a millones de mujeres.

Veamos números sobre el problema, que como ya dije no corresponde sólo a España, El Fondo de las Naciones Unidas para la Mujer, nos informa de al menos una mujer de cada tres  ha sido golpeada, coaccionada sexualmente y sufrido cualquier tipo de violencia, con el saldo de un gran número de mujeres discapacitadas o muertas entre los 16 y 44 años a manos de un conocido o compañero de hogar o expareja.

45 países han establecido leyes que permiten proteger a la mujer de este tipo de abuso, y sin embargo los abusadores persisten, nuestros objetivos deben ser como los establece el UNIFEM, hacer cumplir la ley, no callar sobre el abuso, denunciar y juzgar a los abusadores, trabajar en el cambio de la mentalidad cultural que considera aceptable este tipo de discriminación y  hacer conciencia que es un délito y una violación a los derechos humanos.

Y ésto no es sólo para Europa, ni sólo para este tipo de violencia, es para todo lugar en el   mundo. Para que llegue el día en que ningún hombre,  en ningún lugar,  se sienta con derecho de acosar, hostigar o golpear a una mujer.