Turismo sexual: Despreciable comercio que aún persiste
La Organización Mundial de Turismo se ha convertido en una pieza clave, en la búsqueda de erradicar la vergonzosa actividad del turismo sexual en el mundo entero. Y es que no es un secreto para nadie luego de llegarnos noticias por los medios informativos de muchos lugares del mundo, sobre “paquetes turísticos” que algunos, así debemos llamarlos ¿o no? ¿enfermos? ¿depravados? se dedican a viajar a lugares de Asia, Africa y América y en algunos lugares de los llamados “países del primer mundo” porque también hay que decirlo niñez sumida en la pobreza y víctima de abuso hay en todas nuestras sociedades, para entrar en contacto con pequeños niños y niñas y pagar por el abuso que cometen con ellos.
Estos que se alejan de sus países de orígen para ir a otros donde pueden actuar impunemente, convertidos que eso son en pedófilos ansiosos de pervertir y lastimas pequeños niños, están ahora mejor controlados que en el pasado, y las penas impuestas buscan las autoridades mundiales tanto de turismo como de protección al niño, se cumplan sin distinción alguna.

Quizá una de las causas por las que esta despreciable práctica aún se sigue dando, es por la complicidad de algunas autoridades corruptas en algunos lugares, por las sociedades que se vuelven la vista a los problemas y que se piensan que ignorándolos se pueden evadir de los mismos.
No es momento ya de pensarse que “lo que no es conmigo no me interesa” este es un problema que todos debemos sentir como nuestro, y nuestro deber es participar activamente de las soluciones aún si esa es tomar la bandera de la integridad y denunciar a los que participan de este sucio comercio de abuso de menores.
Lo demanda nuestra tranquilidad y lo demanda nuestra humanidad, no podemos leer solo las noticias y pensarnos que son cualquier cosa y que como no nos afectan directamente podemos dejarlas de lado. Nos afectan en una u otra manera, porque es un problema mundial que sin la participación de todos no se puede involucrar a los responsables y castigarlos. Son ya muchos niños que han sufrido y sufren por nuestros cómodos silencios.
Somos cuando callamos y no denunciamos tan culpables como las autoridades corruptas, la pobreza y la falta de oportunidades, las familias desintegradas y los padres irresponsables, los machistas y los abusadores, los que violentan y los que corrompen y como tantos que trafican con personas, solo podremos ser diferentes el día en que nos preguntemos en qué forma podemos ayudar a detener esta situación y sobretodo cuando a la luz de alguno de estos tristes hechos nos armemos de valor y denunciemos, porque denunciando se establece castigo para quien actúa en esta forma y se hace brecha en esa espiral de abuso y dolor en que han sido sumidos millones de niños y jóvenes.
Teléfonos de denuncia en Sudamérica:
Colombia 01 8000 52 20 20
Costa Rica 911
Ecuador 101
Nicaragua 133
El Salvador 911
Perú 0800 – 2 – 3232
República Dominicana: 1-809-200-7393
Guatemala: 1552

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