Il padrino, Marlon Brando
El 1 de julio del 2004, el mundo asistía triste a la muerte de una rutilante estrella del celuloide, Marlon Brando, víctima a sus 80 años de una fibrosis pulmonar, no había tenido mucha felicidad en aquellos últimos años de su vida, y si debemos decirlo, no la tuvo parece, desde niño.
Había nacido en Nebraska, en 1924, su padre era un hombre exigente y de carácter irascible al que su hijo, nunca podía contentar con nada. Ni aún cuando convertido en una gran estrella, merecía elogios por sus logros, su padre le concedió reconocimiento alguno. Su madre tenía un carácter cambiante, y le sometía a sus, un día buen semblante y otros mal humor. El resultado? un chico rebelde que se sentía perdido aún en su hogar. Pronto se convenció que no lograría nada quedándose en su pueblo, y decidió marchar a Nueva York, en donde se convirtió en un aplicado alumno de actuación y ya para 1950 estaba actuando con gran acierto.
La carrera de Brando, comprendió varias décadas de grandes filmes, colocándose entre los más grandes actores de su generación. Su vida sin embargo, pareció siempre destinada a la desdicha. Se casó tres veces, y fue padre de 8 hijos. Su última esposa una tahitana, procreó con él a la hija preferida de Brando, la pequeña Cheyenne, creció al lado de su mediohermano Cristian, y crearon una relación tan apegada, que cuando Cheyenne se involucró sentimentalmente con un chico y éste resultó ser muy controlador, y aún solía golpearla, Cristian decidió intervenir. Las peleas domésticas, no faltaban por aquellos años en la paradísica isla de Tahiti, en donde Brando y los hijos convivían en una hermosa mansión.
Una mañana luego de discutir Cheyenne con su pareja y ser golpeada por él, Cristian le siguió hasta el automóvil y le acertó dos tiros que le causaron la muerte. El juicio enfrento a Cheyenne con su hermano, y a Brando en la encrucijada, de un hijo que debió cumplir 6 años de cárcel, y una hija que se sumió en la depresión por la pérdida del hombre que amaba. La tristeza no abandonó más a Brando, y cuando Cheyenne se suicidó años después, la vida de la gran leyenda de Hollywood, pasó a ser poco importante para él.
Brando actuó en muchas películas y sin embargo, el papel que el mundo siempre recuerda a la mención de su nombre, es el de don Vito Corleonne, de la célebre “El Padrino”, aún más que la controversial “Ultimo tango en París” que rodara algunos años después.


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